España ganó gracias al penalti de Oyarzabal y al gol de Pedro Porro; tanto los enfrentamientos previos como la continuidad del once inicial apuntaban a una ventaja estable, pero lo decisivo fueron los momentos en que estableció y amplió su ventaja.
Inglaterra se adelantó en el minuto 55, pero Argentina empató en el 85 y completó la remontada en el 90+2; la mayor continuidad del once inicial y la sucesión de acciones ofensivas tras quedar por detrás constituyen las claves del partido.